abril 19, 2024

La guerra entre Elon Musk y Sam Altman sube un punto de intensidad. El dueño de Tesla interpuso ayer por la noche una demanda contra OpenAI, la empresa responsable de ChatGPT, contra su consejero delegado, Sam Altman, y contra otros altos cargos de la organización por haber abandonado la misión original de la compañía que él cofundó: contribuir al desarrollo de la inteligencia artificial (IA) de forma desinteresada, sin ánimo de lucro y “en beneficio de la humanidad”. Musk cree que eso es totalmente imposible a tenor del acuerdo de OpenAI con Microsoft, la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil, que ha comprometido la inversión de 13.000 millones de dólares en su socia.

Los abogados de Musk sostienen que, desde el momento en que Microsoft se asoció con OpenAI, esta cambió de objetivo y se centró en ganar dinero, lo que choca con su contrato fundacional. Argumentan también a modo de ejemplo que la compañía mantuvo en “secreto absoluto” el diseño y desarrollo de GPT-4, el modelo más avanzado lanzado hasta la fecha.

Elon Musk fue uno de los fundadores de OpenAI, que nació en 2015 como una organización sin ánimo de lucro que perseguía contribuir al desarrollo científico de la IA. Extraoficialmente, OpenAI es el intento de Musk y otros pesos pesados de Silicon Valley, como Peter Thiel, de tratar de hacer frente a la supremacía que por aquel entonces tenía Google en el desarrollo de esta tecnología.

[Noticia de última hora. Habrá actualización]

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